
Sabé si cada obra
gana o pierde.
Stevay ordena cada eje administrativo de cada obra usando agentes de inteligencia artificial. Todo sobre los sistemas que ya usás. Sin cambiar nada.
Trabaja solo. Vos aprobás lo crítico.
Agentes de IA trabajan sobre lo que ya entra todos los días. La mayoría de las tareas se resuelven solas; las que necesitan una firma humana esperan tu aprobación.

Lee
Lee tus remitos, mails, mensajes de WhatsApp y planillas tal como llegan.
Estructura
Ordena cada dato en la obra que corresponde, sin que vos cargues nada.
Ejecuta
Ejecuta las tareas de forma continua: carga, concilia, arma reportes y avisa.
Aprobás
Lo que toca la plata o requiere una firma queda en pausa hasta tu aprobación.
Funciona con lo que ya usás.
Tu gente sigue trabajando como siempre: jefe de obra, compras, administración. Tus sistemas siguen donde están. Stevay se ubica en el medio y los conecta, sin que nadie cambie de herramienta.
El descontrol no es uno solo. Vive en cada nervio.
Una obra no se desordena de golpe. Se desordena de a poco, nervio por nervio: la plata que nadie concilió, el remito que quedó suelto, el certificado que venció. Son los siete nervios de tu obra, y en cada uno se te escapa plata sin que lo veas.
Plata por obra
No sabés cuánta plata queda por obra: caja, cheques y lo invertido viven en planillas sueltas. Cuando ves que gastaste de más, ya se gastó.
Documentos
Remitos y facturas se apilan en fotos, mails y cajones. Nadie los imputa a tiempo y se cuelan pagos duplicados, vencidos o cargados a la obra equivocada.
Compras
El pedido del capataz se pierde entre mensajes. Se compra sin comparar precios ni mirar el historial, y cada corralón cobra distinto sin que nadie lo note.
Avance
El parte queda en el teléfono del capataz y nunca llega ordenado. Sin avance real contra presupuesto, la obra se atrasa y te enterás tarde.
Certificación
Certificados, redeterminaciones y plazos se llevan a mano y a último momento. Un vencimiento que se pasa es plata que cobrás tarde o de menos.
Comunicación
Notas, pedidos y pendientes se dispersan entre WhatsApp y mails. Sin registro trazable, los compromisos se pierden y aparecen reclamos sin respaldo.
Gerencial multi-obra
El problema mayorCon varias obras a la vez nunca ves la foto completa. No sabés cuál gana y cuál pierde hasta que cerrás el balance, cuando ya no hay nada que corregir.
Delegás la tarea. Vos tenés la última palabra.
+75 agentes disponibles que leen, imputan, concilian y arman: uno por cada tarea, repartidos en los 7 nervios. Trabajan solos; vos aprobás lo que importa.
Agendá una reunión→Cinco obras a la vez. Cero apps nuevas.
Cómo una constructora de Santa Fe dejó de perseguir datos repartidos en doce lugares y volvió a ver, en minutos, qué obra ganaba y cuál perdía.
«Llevábamos cinco obras a la vez con el ERP de siempre, las carpetas en Drive y todo lo demás por WhatsApp. El problema nunca fue falta de datos. Era que nadie los cruzaba a tiempo. Stevay se montó arriba de lo que ya usábamos: leyó los remitos, ordenó la plata por obra y empezó a avisar cuando un margen se movía. Lo que tardaba semanas pasó a resolverse en minutos.»
Con quién vas a hablar.
Sin call centers ni formularios. De la primera reunión al piloto te atienden los dos fundadores.

Joan Mateo Duarte
Construye el cerebro administrativo de Stevay y lo pone a funcionar dentro de obras reales. Su foco: que las cuentas de cada obra se ordenen solas.
LinkedIn→
Franco Quattroqui
Se reúne con cada dueño para entender dónde se le escapa el margen. Acompaña la relación desde la primera conversación hasta el piloto, sin intermediarios.
LinkedIn→Las dudas reales, contestadas.
Agendá tu reunión de diagnóstico.
30 minutos, gratis. Tres preguntas y te llevás un diagnóstico de dónde se te escapa la plata. No es demo ni venta.